La
mañana en la Granja es siempre un hervidero de
faena. Y, claro se tiene que organizar todo. La
ecargada de hacerlo es la capataza Arancha. Pero
esta mañana se ha encontrado con la oposición de
algunos. Después de hacer una lista (muy mona ella)
en una libreta, Shangay le ha dicho que preferiría
que las tareas fueran indviduales porque si no él
se gana la fama de no hacer nada en la despensa. Y
ha medio convencido a la capataza que al final ha
pospuesto la decisión para después de comer.