Tiene un ligero aire a la pareja de Roger Rabbit. Al
menos, en sus carrocería , motivo razonable por el
que esta valenciana llamada Arancha Bonete venció en
el concurso de Miss Playboy Latina... Buenas noticias:
busca novio.
–Si uno se desmayara ahora mismo, ¿usted
llamaría a la ambulancia?
–Intentaría rehabilitarle con un besito.
–Pero ¿eso no me dejaría peor?
–Qué va, puedo resucitar a un muerto.
–¿No tener novio es otro de sus caprichos?
–Tras ganar el concurso, creí que tendría
posibilidades de conseguir uno, pero es todo lo
contrario, aunque ya desearía abrazar a alguien.
–Querer es poder, y más usted.
–Sí, se han presentado muchos hombres, pero no
puedo dedicarle a una pareja el tiempo que se merece.
–¿Se le deberá santificar al próximo chico
cuando éste le aguante?
–No, no, el próximo que venga será muy feliz.
–Por cierto, estudió Farmacia. ¿Su silueta
no fue la medicina más explosiva de la facultad?
–Supongo... Comencé a desarrollarme y fui muy
explosiva para muchas personas, pero tengo otras cosas
en mi interior más explosivas aún.
–Para acceder a la carrera, disfrutaría de
una nota alta de selectividad. Increíble.
–Oiga, usted quiere saber demasiado. ¿Ve lo
alta que soy? (sonríe). Pues la nota es igual de
alta.
–¿No se despachaba con los profes para
mejorar las calificaciones?
–Siempre tuve gancho con ellos y, cuando me
veía con dificultad, iba a los despachos para que me
ayudasen con la nota, y lo conseguía.
–No es extraño... De pequeña no estudiaría
en un colegio de monjas.
–Dígame, que me lo veo venir, ¿cuál es el
sentido de esta pregunta?
–Parece que las costumbres de ellas se parecen
bien poco a las suyas.
–No, las monjas se parecen a mí porque son
espirituales, aunque yo no tengo el hábito.
–Proviene de familia de militares... Así de
guerrera ha salido.
–Tengo una serie de valores que me han impuesto.
Sobre todo mi abuelo, un pilar muy importante.
–Cambiemos, ¿por qué eligieron esta semana a
Miss Universo y usted no fue la principal candidata?
–No lo sé, en realidad. Estaba en una reunión
y allí me perdí... (bromea).
–Cuando viene a Valencia, ¿abandona el
conejito del ‘Playboy’?
-Qué va, siempre está conmigo y no me lo puedo
quitar nunca.
–¿Lo prefiere a Bugs Bunny?
–(Risas) Bueno, ¿no se imagina tener un torito
en lugar de un conejito?
–¿Por los cuernos que exhibirá su próximo
novio?
–Acérquese, ¿usted no quiere ser el nuevo
novio?
–Si continúa así, seguro que necesitará
llamar a la ambulancia.
–No se preocupe por el próximo novio. Cuando
tenga que venir, vendrá; y yo lo esperaré.
–Mire que insiste en buscarlo.
–Sí, busco a alguien especial con quien
compartir los instantes... ¡Y usted tiene muchos
argumentos!... (por supuesto, bromea).
–Dejémoslo... Llegado el verano, ¿cómo se
apañará para quedarse con menos ropa que en
invierno?
–Es difícil, porque este invierno he lucido el
bikini la mayoría del tiempo.
–Ojeando las fotos de su página web, parece
que haya olvidado todas las prendas en el armario.
–Como hemos nacido desnudos, todo lo que
llevamos extra puedes ponértelo o no.
–A ver, que usted desconcentra... Aparte de
‘Playboy’, ¿lee prensa?
–Claro, me encanta la cultura, la moda y sigo la
actualidad política de todos los países.
–¿No se le ha ocurrido presentarse a las
elecciones europeas, como una ‘pornostar’ checa?
–Yo no soy una pornostar , así que no puedo
presentarme como ella, y si lo hiciese, sería con
otros argumentos. ¿No se imagina qué divertido?
–Sí, pero ¿por qué me regaña?
–(Ríe de nuevo) No, qué va, sólo lo digo para
que lo escriba.
–Veamos, ¿se ha tragado entero algún
programa de Sánchez Dragó?
–Cuando puedo, sí lo veo (exterioriza una
amplia, amplísima sonrisa).
–¿Y no se siente la musa de los camioneros?
–De los camioneros, de los políticos, de los
futbolistas y de mucha gente. Es algo que me
enorgullece.
–¿No ha contado las veces que le silban por
la calle cuando pasa junto a una obra?
–Si he de pasar por una calle donde no hay
albañiles o por otra donde los hay, prefiero lo
segundo, aunque dé la vuelta a la manzana.
–Menos mal que sólo está tomando un té y no
va a costar cara.
–No le voy a costar cara y, además, le voy a
dar muchos beneficios respondiendo a las preguntas.
–Vicente, Arancha Bonete... Jóvenes
valencianos que progresan.
–¿Está hablando de Vicente? ¿Quién es? No lo
conozco.
–Es un jugador del Valencia de banda
izquierda, pero usted se desenvolvería mejor como
delantera.
–No, no creo, preferiría estar al lado de este
tal Vicente, muy cerquita de él.
–Pero ¿no le atraen Woody Allen o José Luis
Moreno?
–Woody Allen, no. No me gusta para nada.
–¿Y José Luis Moreno?
–Tampoco. Mi hombre ideal es el torero Vicente
Barrera.
–¿No se desvive por los míster?
–Nunca me he topado con ninguno... ¡Oiga!,
¿hablamos de la organización humanitaria en la que
trabajo desde hace ocho años?
–Por supuesto, usted es la que manda. No hay
ojos para otra.
–La entidad se llama Medicinas sin fronteras y
llevamos medicinas a todo el tercer mundo.
–Así cualquiera. ¡Con una farmacéutica de
su calibre!
–También ayudamos a presos políticos cubanos
encarcelados por intentar llevar la democracia a su
país.
–Si desea algo más. Ya puestos...
–Claro, decir que espero escribir un libro de
narrativa erótica. A la gente le gustaría conocer
mis fantasías sexuales... ¡Ah!, ahora que lo veo
bien, usted es de los timiditos, con los que hay que
tener más cuidado. Seguro que las mata callando.
