CERTAMEN DE BELLEZA
Arancha Bonete, Miss Play
Boy TV Latina: “Pedí permiso a mi padre”
La valenciana Arancha Bonete, Miss Play Boy TV
Latina, dice que ha logrado el título gracias a su
personalidad y que, pese a su independencia, quiso el
consentimiento familiar para presentarse
La valenciana Arancha Bonete, Miss Play Boy TV
Latina, dice que ha logrado el título gracias a su
personalidad y que, pese a su independencia, quiso el
consentimiento familiar para presentarse
ALEJANDRO PLÀ/ VALENCIA
Las Provincias 17/02/2004
Más de un amigo del barrio, allá
por la avenida Pérez Galdós de Valencia, se estará
dando cabezazos contra la pared al saber que Arancha
Bonete, la espectacular belleza de 26 años que ilustra
este texto, ha sido coronada Play Boy TV Latina 2004.
¿Por qué no la invitaste a ir al cine? ¿Y ese
cafetito a media tarde que nunca te tomaste con ella?
Aún hay tiempo, Arancha no tiene novio. Aunque los
próximos meses, eso sí, pasará poco tiempo en su
ciudad natal.
En contrario de la creencia
generalizada de que las venezolanas, argentinas o
brasileñas se imponen en la recta final de los
certámenes de belleza, la Comunidad Valenciana ha
vuelto a girar todas las miradas hacia sí. “Su chica
valenciana rompió la pasarela en las seis pasadas que
tuvo que hacer. Fue, sin duda, la más aplaudida”,
explicaba ayer desde Uruguay a LAS PROVINCIAS una
responsable de la tercera edición del certamen.
Para Arancha son las nueve de la
mañana cuando mantiene esta conversación telefónica.
“Había mucha competencia, estaba rodeada de tantas
chicas que tenían tanto que dar que al ganar no pude
dejar de dar las gracias y besar a todo el mundo”,
manifestaba esta estudiante de Farmacia que colabora con
la ONG Médicos sin Fronteras. “Llevo dos años
viajando para colaborar con esta ONG y ahora voy a poder
seguir viajando, que es lo que más me gusta”,
comentaba.
Nacida en Quart de Poblet, Arancha
pisa fuerte. Ella misma llegó hasta el concurso sin que
nadie la empujara a ello. Ahora bien, no dudó en pedir
la venia paterna a última hora. “Nadie me dijo que me
apuntara. Llevo dos semanas de competición en Uruguay y
este triunfo es gracias al apoyo de mi familia, que
siempre me ayudó. Aunque yo decidí presentarme, le
pedí el consentiento a mi padre”, confesaba.
Declara que su personalidad fue “lo
más importante” para ganar el certamen, y ya cuenta
las horas para regresar a Valencia. “Cuando estoy
fuera echo mucho de menos mi tierra. Me muero por
tomarme una paella en El Palmar y besar a los míos”,
concluye.
